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martes, 24 de mayo de 2011

Cómo ganar las elecciones, desde la Antigüedad hasta ahora mismo

Cómo ganar las elecciones, desde la Antigüedad hasta ahora mismo: "

romanos.jpgCómo ganar las
elecciones


El Arte de la
Estrategia




Quinto Cicerón
aconsejaba a su hermano Marco Tulio Cicerón en una epístola sobre cómo ganar
las elecciones. Esto ocurría en una República mortalmente enferma que Julio
César enterraría al cruzar el Rubicón. Nada nuevo hemos descubierto, en su Commentariolvm Petitionis todo nos suena
muy actual.


Empieza de esta guisa: “Lo primero que debes tener en cuenta
es dónde estás, cuál es tu objetivo y quién eres y, a diario, cuando te
encamines al Foro, has de repetirte: “Soy un advenedizo, quiero ser cónsul y
esto es Roma”, que no es mal razonamiento, no en vano el que así escribe ya
estaba forjado en estas lides. Había tráfico de influencias, pues cita.
“asegúrate de que todos los que estén en deuda contigo se enteren que ahora es
el momento de devolver tus favores y que los que quieran hacerte un servicio
comprendan que no encontraran mejor ocasión para ganar tu agradecimiento.”


Aunque la República romana ya era una democracia que en
algunos aspectos superaba a las actuales, no todo era como ahora. Por eso,
cuando trata sobre la campaña electoral se puede leer citas como éstas: “la
campaña electoral demanda dos tipos de actividades: hay que ganarse primero el
apoyo de los amigos y luego, la buena voluntad del resto de la gente. La
colaboración de los amigos se cimenta en favores mutuos, en trato prolongado y
constante y en afabilidad y cortesía.


Pero ten en cuenta que la
palabra amigo tiene un significado especial en política[…] Ahora es el momento de recordarles la deuda que tienen
contigo, de convencerles de que no habrá mejor ocasión para devolver aquellos
favores y, con el recuerdo de tus buenos servicios y las promesas de futuros
beneficios, animarles a que tomen parte activa en tu campaña. En general, como
tu mayor ventaja son las amistades ganadas en los tribunales, asegúrate de que
todos los que te deben favores reciban un encargo concreto y de que comprendan
que no les has pedido nada antes porque reservabas su buena disposición para
ahora […] hay que pedirles su voto y hacerles entender que, en el futuro, serás
tú quién les estés en deuda”.

Si crees que en la actualidad los políticos hacen cosas
inéditas en campaña electoral, no es nuevo, porque “una campaña electoral tiene
al menos la ventaja de que permite decir y hacer cosas inconcebibles en
situación normal y de que, incluso, está bien visto mezclarse con individuos
cuyo trato sería impropio o vergonzoso en otra situación. Te aseguro que si no
haces eso (y cuanto con más gente, mejor) se pensará que no te tomas en serio
las elecciones [...] tienes que procurar ser visto a diario rodeado por gentes
de todo tipo, condición y edad, porque muchos inferirán de ahí la fuerza de tus
votos en el día de la elección. Tu popularidad se medirá por el número de los
que visiten tu casa, por la multitud que baje al Foro contigo y por la cantidad
de gente que te acompañe a todas partes.”


En la política de Roma no había rivales, había enemigos:
“Hasta ahora me he ocupado de la ayuda de los amigos pero no debo omitir que
esto requiere precaución, porque el mundo está lleno de simulación, falsedad y
traición. No creo que sea el momento de una larga discusión sobre cómo
distinguir el trigo de la cizaña y deberán bastarte unas breves advertencias.
Es tal tu personalidad que muchos se ven obligados a simular deferencia cuando
lo que realmente sienten son celos; recuerda, pues, la afirmación de Epicarmo
de que la esencia de la sabiduría es “no confiar demasiado” y a medida que
vayas creando tu grupo de partidarios, iras también descubriendo quiénes son
tus enemigos y detractores y como se las gastan. Serán las personas que te
guardan rencor, la gente a la que, sin razón, no les simpatizas y los amigos de
tus oponentes.”


Por no hablar del uso de las “juventudes del partido”, pues
cita “el entusiasmo de los jóvenes a la hora de buscar y ganar votos o cuando
haya que de reunir gente, anunciar tus programas o disponer de una comitiva es
muy importante y te proporcionará una gran popularidad.”

El marketing no se descuidaba: “estar siempre en el candelero es indudablemente necesario, pero los beneficios de una continua presencia no vienen sólo
de ser bien visible en Roma y en el Foro sino de no olvidarse jamás de pedir
los votos”, además de que “si accedes a lo que te piden, debes dar la impresión
de que te empeñaras en ello encantado y con todas tus fuerzas. El reverso de la
moneda es más difícil, porque le va mejor a tus circunstancias que a tu
carácter: cuando debas negar algo, tienes que hacerlo amablemente o, mejor aún,
no negarte en absoluto. Lo primero es lo que hace la gente honesta, lo segundo
es propio de políticos avezados.”


Y esto nos lleva a la publicidad, “a la que debes prestar la
mayor atención. Los puntos fuertes de la campaña son los que ya he mencionado:
tu fama como orador; el favor de los contratistas públicos y de los Caballeros
romanos; que caes bien a los nobles y resultas atractivo para los jóvenes; y
que tienes el apoyo de todos tus antiguos defendidos y de muchos grupos de
provinciales. El objetivo es que se diga —y estén convencidos— que conoces bien
a la gente, que pides su voto cortésmente, que no te cansas de pregonar tus
ideas, que eres amable y liberal, que tu casa se llena con gentes de toda
condición aún antes de que amanezca, que tus palabras satisfacen a todos y tus
actos a la mayoría, y que obtienes todo lo que está alcance de tu laboriosidad,
ingenio y constancia.”


Y si crees que ahora los candidatos esparcen estiércol, mira
cómo las gastaban “debes procurar que estas elecciones resulten un gran
espectáculo popular, con la mayor brillantez, esplendor y despliegue de medios
que esté a tu alcance y que, de ser posible, se
hable de todo lo infamante, ilegal, deshonesto o corrupto que pueda haber en la
personalidad y en las costumbre de tus oponentes.”


Así fue y así es la política. Y parafraseando a Trotsky cuando
citaba la guerra, aunque no te interese la política, a la política le interesas
tú.
Autorizada la copia y difusión de este material siempre que
se cite la fuente.
…………………………………..
Fuente: El Arte de la
Estrategia


Imagen: Romanos

El método de las 5C para hacer realidad las metas y proyectos

de Pensamiento Imaginactivo 
personal_growth.jpgPor Germán 

Todos nosotros, en mayor o menor medida, tenemos sueños, metas y proyectos que nos gustaría poder cumplir para ser más felices, tener un mayor ingreso, conocer nuevos lugares, etc. Lamentablemente, es muy común que el tiempo se nos pase sin que jamás logremos dar ni siquiera un solo paso hacia ese objetivo deseado.

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La causa más frecuente es la falta de claridad y de enfoque, este método de las 5C busca acercarnos a nuestras metas en 5 simples etapas: Claridad, Concreción, Compromiso, Concentración y Celebración.

La idea es poder reconocer la necesidad de ir cumpliendo con estas etapas, una por una, hasta conseguir lo que queremos. Este método no garantiza el éxito, pero si nos permite ser mucho más ordenados y eficaces a la hora de emprender cualquier tipo de proyecto personal o laboral.

Siguiendo las 5C vas a ver como aquellos planes que parecían tan lejanos se vuelven tangibles y realizables. A continuación, la descripción de cada una de las etapas.

1. Claridad


Si uno no tiene una idea clara de qué es lo que quiere, lo más probable es que ni siquiera podamos intentar arrancar a hacer algo al respecto. Muchas veces se nos ocurren ideas y planes, pero de manera borrosa o poco precisa. Por lo tanto, lo primero que debemos hacer es tomarnos un tiempo, para pensar acerca de lo que nos gustaría hacer y tratar de especificarlo y aclararlo lo más posible.

Tener claridad no significa no tener dudas, sino más bien tener una sensación bastante concreta acerca de lo que nos proponemos hacer.

2. Concreción


Una vez que tenemos en claro que es lo que queremos hacer, a dónde queremos llegar, cuál es nuestra meta, es hora de definir concretamente las acciones necesarias para cumplir nuestros objetivos.

Cuando nuestra idea se convierte en una lista de tareas, es mucho más fácil de visualizar y concentrar nuestra energía en avanzar en busca del objetivo.

3. Compromiso


Al llegar a este punto, tu idea o proyecto va a tener una forma bien clara y definida así como también las tareas que hacen falta para llegar al objetivo. Entonces es el momento de asumir el compromiso de empezar a hacer algo. Este punto suele ser el más crítico, el pasar de la observación y el análisis, a la acción.

Frecuentemente, nos entusiasmamos con nuevas ideas y nos pasamos días enteros haciendo listas y programando actividades, que al fin y al cabo, sabemos que no vamos a poder cumplir, debido a que tenemos tantos proyectos en vista, pero no comenzamos ninguno. Como dice el dicho el que mucho abarca, poco aprieta… Esta situación puede ser muy frustrante, ya que vemos como cada idea nueva va a parar a una pila de proyectos que ni siquiera pudimos empezar.

Aquí es dónde entra a jugar nuestro compromiso, ya que una vez que definimos nuestra lista de acciones, es hora de ponerse manos a la obra para ir cumpliendo con cada uno de los items.

4. Concentración


Con concentración no nos estamos refiriendo a convertirnos en yoguis, sino más bien en enfocar toda nuestraenergía mental y física, nuestros recursos monetarios, nuestros contactos y todo lo que tengamos a disposición para lograr el objetivo deseado.

Si no alcanzamos el nivel adecuado de concentración, lo más probable es que cada tarea nos parezca interminable y a la larga perderemos la motivación para seguir adelante.

5. Celebración


La gente tiende a restarle importancia a este punto. Asi como hay un momento para trabajar y esforzarse, también debe haber un tiempo para relajarnos, celebrar y reconocer lo que hemos logrado. No es cuestión de celebrar solamente los grandes sucesos, sino más bien, los pequeños pasos que vamos dando hacia nuestro objetivo. La idea no es dar una fiesta para 400 personas con canapés de caviar y champagne, la celebración tiene más que ver con ese momento que nos tomamos para sentirnos bien acerca de lo que acabamos de lograr. Es la mejor manera de evitar el burnout y alegrarnos un poco la vida, ¿no les parece?

Y ustedes ¿tienen muchos proyectos inconclusos? ¿Creen que este tipo de métodos les puede ayudar a completar más objetivos personales? Los invito a dejar sus experiencias y comentarios.

2011 May 3


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Resolución de problemas: 7 soluciones pecaminosas


Resolución de problemas: 7 soluciones pecaminosas

por Por Guy Kawasaki
Atajos.
Llegar a las soluciones de una manera instintiva o intuitiva –como cuando te da un “flash” y solucionas un problema de esa forma- , rara vez conduce a una solución elegante porque las causas más profundas, las causas ocultas, no se llegan a tener en cuenta. Fijaos en CSI o en House: en primer lugar hay que reunir las pruebas; a continuación, diagnosticar y ya después resolver el caso. La persona o la enfermedad que inicialmente resultaba sospechosa no suele ser nunca la culpable ni el primer diagnóstico el acertado.
Puntos ciegos.
Punto ciego es un término general para suposiciones, prejuicios y formas de pensar que son como obstáculos que no podemos sortear o que nos impiden ver las cosas claramente. Nuestro cerebro tiene una gran capacidad de “completar” huecos en la cadena de pensamiento porque es experto en hacer y reconocer patrones. Sto pde sr dfcl d ntndr pr lgns, sn mbrg, l myr prt d l gnt pde ntndr sta frs csi sn prblms. Pero un pensamiento claro implica algo más que simplemente rellenar los huecos en unas palabras.
No Inventado Aquí (N.I.H.).
NIH significa que uno se niega a considerar soluciones que provienen de fuentes externas. Significa “Si no se nos ha ocurrido a nosotros, no va a funcionar. No sirve de nada”. La próxima vez que estés esperando un ascensor, observa como alguien que quiere subir, llama al ascensor a pesar de que la luz de llamada ya está encendida. ¡A menudo no confíamos en las soluciones de los demás!
Satisficiente.
¿Alguna vez os habéis preguntado por qué algunas soluciones carecen de inspiración, imaginación y originalidad? Es porque, por naturaleza, tendemos asatisficir –conseguir dar con algo que alcance a ser suficientemente satisfactorio; que sea satisficiente. Nos quedamos con lo fácil y dejamos de buscar la solución óptima. ¿Cuál es el menor número de “palitos” que necesitas mover para que esta ecuación en números romanos sea correcta? XI + I = X Si contestas cualquier cosa distinta a “nada” es que has buscado algo satisficiente…Ahora prueba a mirar la ecuación cabeza abajo. No hace falta mover nada
Disminuir las expectativas.
Esto es primo hermano de ser satisficiente, pero con una peculiaridad: hacer una revisión formal de la meta o de la situación. ¿La razón? A nadie le gusta fallar. ¿El resultado? Como no hemos conseguido la aplicación estrella, pues nos quedamos con la que nos permite al menos declararnos victoriosos. Pero la próxima vez que juegues al hockey o el fútbol, trata de ganar el juego golpeando en la parte externa del poste o quedándote corto un metro antes de la línea de ensayo y verás lo que pasa.
Complicar las cosas.
¿Por qué damos mil vueltas a las cosas, nos complicamos, y aumentamos los costos? ¿Y por qué lo hacemos todos, de forma intuitiva, como algo natural, y, lo peor de todo, por qué lo hacemos constantemente? Respuesta: porque estamos cableados de esa manera. Nuestros cerebros están diseñados para fomentar el almacenamiento, la acumulación, el acaparamiento, y la tendencia a coleccionar. Somos de naturaleza “haz más/ añade”. ¿No te lo crees? Mira a los clientes en Costco o Sam’s Club (estableciemientos de compra al por mayor) comprar treinta y seis rollos de papel higiénico.
Sofocar.
De forma natural hacemos la danza del “Sí, pero …”, danza en la que reprimimos, desestimamos o cuestionamos las ideas. Es simple y llanamente “Yo decido”. Y no son sólo las ideas de otros las que sofocamos o ahogamos, a menudo hacemos lo mismo con las nuestras y nos damos de tortas luego cuando alguien “nos roba” nuestra gran idea. ¿Os acordáis cómo Decca Records rechazó a los Beatles? “Las bandas de guitarra están pasándose de moda”. Este último es el más mortal de los siete pecados. Porque es el más destructivo. ¡Es la marca de los tontos!